La noche que el Deportivo La Coruña jugó en Ciudad Guayana
En agosto de 2008 Ciudad Guayana vivió una jornada inolvidable: el Deportivo La Coruña, histórico club del fútbol español, llegó a la ciudad para enfrentar al Minervén en el CTE Cachamay. Fue mucho más que un amistoso: la confirmación de que el Expreso Azul había recuperado su lugar en el mapa del fútbol.
Un visitante de lujo en el Cachamay
El Minervén y el Deportivo La Coruña llegaron a Ciudad Guayana en los primeros días de agosto, y el jueves se vieron las caras en el CTE Cachamay. Para un equipo recién ascendido, medirse ante un rival de Primera División española era una prueba de fuego y, al mismo tiempo, una fiesta para toda la región.
La ciudad respondió con entusiasmo. El amistoso reunió a familias enteras en el escenario deportivo más importante de Guayana, y la camiseta azul volvió a verse por todas partes, como en las mejores noches de la época dorada del club.

Más que un resultado
El valor de aquel partido no se midió en el marcador. Significaba que el Minervén, apenas unos meses después de su ascenso, ya era capaz de organizar eventos internacionales y de atraer a un club de la Liga española a la orilla del Orinoco.
- El Deportivo La Coruña llegó a Ciudad Guayana en agosto de 2008.
- El amistoso se disputó en el CTE Cachamay, la casa del Expreso Azul.
- El partido formó parte de la presentación del equipo recién ascendido a Primera.
- La afición de Guayana disfrutó de una noche de fútbol internacional en casa.
El contexto de aquella gira
El cuadro gallego atravesaba una etapa de renovación, en una época en la que nombres como el mexicano Andrés Guardado y el colombiano Vargas aparecían en sus crónicas. Aquel conjunto español encontró en Guayana un rival ordenado y una atmósfera calurosa, propia de las grandes noches del fútbol venezolano.
| Detalle | Datos del amistoso |
|---|---|
| Fecha | Agosto de 2008 |
| Escenario | CTE Cachamay, Ciudad Guayana |
| Local | Minervén FC de Bolívar, recién ascendido |
| Visitante | Deportivo La Coruña de España |
Con el paso de los años, aquel amistoso quedó en la memoria como una de las noches grandes del Cachamay: la prueba de que el fútbol de Guayana podía codearse con Europa sin salir de casa.


